A los 69 años, cualquier trabajador merece respeto y seguridad en su empleo. Lamentablemente, un esfuerzo físico en un almacén de Illinois cambió la vida de un operador de montacargas de un momento a otro. Pero su historia demuestra que nunca es tarde para exigir justicia.
Era un día normal de trabajo en un almacén de logística y distribución en la zona de Bolingbrook y Joliet. El empleado realizaba sus tareas habituales de inventario.
De repente, se encontró con una pesada caja que estaba completamente atascada. Al jalarla con fuerza para liberarla, sintió un tirón muy fuerte en el lado derecho de su cuerpo. El dolor comenzó en el pecho y se extendió rápidamente hacia su hombro.
Las pruebas médicas confirmaron un daño grave en sus articulaciones. El diagnóstico definitivo fue un desgarro en el manguito rotador del hombro derecho y un esguince en la clavícula. Mover el brazo se convirtió en una tarea sumamente dolorosa.
A pesar de la claridad del accidente, la compañía de seguros del empleador decidió disputar el caso. Argumentaron que las lesiones no eran culpa del trabajo y se negaron a pagar.
El trabajador se encontró en una situación muy difícil y llena de angustia. No podía trabajar, las cuentas médicas se acumulaban y sentía que no tenía salida.

En ese momento de desesperación, el cliente acudió a las oficinas de Jack Epstein. Desde el primer día, le aseguramos que no estaba solo en esta lucha. Sabíamos que debíamos pelear con firmeza por sus derechos.
Decidimos no aceptar las excusas de la aseguradora y llevamos el caso directamente a una audiencia arbitral. Presentamos pruebas médicas contundentes, incluyendo resonancias magnéticas y reportes especializados.
Demostramos de manera clara que la lesión en el hombro fue causada directamente por jalar esa caja en el almacén. Durante el proceso, logramos que el trabajador recibiera sus pagos semanales por incapacidad para aliviar su situación económica.
El árbitro estatal falló a nuestro favor y reconoció que la lesión del hombro estaba totalmente relacionada con su trabajo. Gracias a esta victoria, pudimos negociar un acuerdo definitivo de $75,000 para el trabajador.
Este dinero le dio la tranquilidad financiera que tanto necesitaba. Cubrió sus gastos médicos y aseguró su bienestar futuro a pesar de las limitaciones físicas que le quedaron en el brazo.

¿Te lesionaste el hombro o la espalda levantando carga pesada en tu trabajo? Entendemos tu situación y estamos listos para defenderte. No dejes que la aseguradora decida tu futuro. Llámanos hoy mismo para una consulta gratuita y en español. Juntos logramos justicia.




