Empezó como una lesión en la muñeca. Se convirtió en un dolor que no se apagaba nunca. Y el caso, que pudo haber muerto en una negativa, se peleó hasta el final —incluso en apelación— para llegar a $200,000.
El accidente
El cliente trabajaba a través de una agencia de empleo temporal, en labores de mano de obra en el área de Chicago, Illinois.
En 2018 se lesionó la muñeca derecha en el trabajo. Al principio parecía una lesión que sanaría con tiempo y terapia. No fue así.
El problema
La muñeca no mejoraba. El dolor se volvió desproporcionado, constante y debilitante. Con el tiempo, los médicos identificaron un síndrome de dolor regional complejo (CRPS): una condición crónica del sistema nervioso en la que una lesión desata un dolor severo y persistente, mucho más allá de lo que el daño original explicaría.
El CRPS es una de las condiciones que las aseguradoras más pelean. Es difícil de «ver» en una radiografía, así que su jugada es dudar: dudar de que sea real, dudar de que venga del trabajo, dudar de que necesite tratamiento de por vida. Esa duda fue el muro que enfrentó el cliente.
Mientras tanto, recibió manejo del dolor, terapia ocupacional, seguimientos ortopédicos y una evaluación de capacidad funcional que mostró que ya no podía con el trabajo de antes. Y aun así, el reclamo se peleó tan duro que el caso terminó en apelación, años de batalla legal.
Nuestro acompañamiento
Cuando el cliente llegó a nuestra oficina, lo escuchamos. Le explicamos sus derechos en español. Una lesión de trabajo que se convierte en una condición crónica sigue siendo un caso laboral, sin importar su situación.
Reunimos todo el expediente médico: cada nota de la muñeca, cada reporte de dolor, cada documento del CRPS. Demostramos que la condición era real, que venía de la lesión laboral y que era permanente.
Y cuando el caso fue impugnado, no nos rendimos: lo llevamos hasta la instancia de apelación. Peleamos por el reconocimiento de la lesión permanente y por una compensación a la altura del daño. Lo tratamos como familia, hasta el final.
La victoria
El cliente recibió un acuerdo de $200,000.
Después de años de pelea y de una apelación, se reconoció lo que el cliente vivía todos los días: un dolor crónico, real, nacido de una lesión en el trabajo. Cada negativa, la enfrentamos. Cada duda, la respondimos con evidencia.
¿Una lesión de trabajo se volvió un dolor crónico?
Si te lastimaste en el trabajo y el dolor nunca se fue —o te diagnosticaron CRPS u otra condición crónica— no dejes que el seguro lo minimice. Tienes derecho a tratamiento y a una compensación justa, aunque tengan que pelearlo en apelación, sin importar tu situación. La consulta es gratis y no pagas nada hasta que ganemos. Llámanos hoy.




