Una caída en el trabajo parecía cosa de unos días de reposo. Terminó en una cirugía de rodilla y en una pelea para que reconocieran lo grave que en verdad era.
El accidente
La cliente tenía 61 años. Trabajaba como empacadora en una línea de producción de alimentos, en Chicago, Illinois.
En febrero de 2023 sufrió una caída en el trabajo que le lastimó la rodilla izquierda. Al principio la trataron como un simple golpe o esguince: trabajo con restricciones, un bastón, terapia física y medicamentos.
Pero el dolor no se iba.
El problema
Una resonancia (MRI) mostró que el daño era serio: un desgarro del menisco, una lesión del ligamento, derrame e inflamación, todo sobre una rodilla que ya tenía desgaste. La caída no solo lastimó; agravó y aceleró el daño.
Aquí estuvo la pelea. Cuando una rodilla ya tiene desgaste por la edad, el seguro suele decir que «no fue del trabajo, es algo viejo». Es su excusa favorita para pagar menos. Mientras tanto, la cliente seguía con dolor, con la rodilla limitada y sin poder hacer su trabajo como antes.
Con el tiempo se documentó una artritis postraumática (daño que aparece después de un golpe) y la necesidad de cirugía. En noviembre de 2023 le hicieron una cirugía artroscópica de la rodilla izquierda, con limpieza y reparación del menisco y del cartílago. Una evaluación funcional confirmó que su rodilla ya no daba para el trabajo físico que hacía.
Nuestro acompañamiento
Cuando llegó a nuestra oficina, la escuchamos. Le explicamos sus derechos en español. Una caída en el trabajo es un caso laboral, sin importar su situación.
Reunimos todas sus imágenes y reportes médicos. Demostramos que la caída fue la causa: que agravó la rodilla y que por eso necesitó cirugía. No dejamos que la trataran como «un problema viejo».
Peleamos por el daño permanente a su rodilla y por las cuentas médicas que aún quedaban. La tratamos como familia, hasta el final.
La victoria
La cliente recibió un acuerdo global de $84,334.
Ese acuerdo se desglosó así: $69,334 por la incapacidad parcial permanente de su rodilla y $15,000 para cubrir las facturas médicas pendientes. Cada parte que el seguro quiso minimizar, la peleamos y la cobramos.
¿Te lastimaste una rodilla (u otra articulación) en el trabajo?
Si el seguro dice que tu lesión «ya venía de antes», no te rindas. Una caída en el trabajo que agrava una articulación es un caso laboral, y tienes derecho a tratamiento, a cirugía si la necesitas y a una compensación justa, sin importar tu situación. La consulta es gratis y no pagas nada hasta que ganemos. Llámanos hoy.




